Las empresas tuvieron este año una rentabilidad más baja que en 2011, pero esperan que en 2013 esa caída se revierta. Sin embargo, esa mejor año se reflejará en un incremento de la inversión, de acuerdo con un relevamiento de la consultora Ernst & Young, Según la encuesta, el 55% de los relevados contestó que la rentabilidad de su empresa crecerá este año, mientras que un 15% cree que se mantendrá y un 33% que se achicará. El año pasado, el 69% había contestado que sus ganancias habían subido y apenas un 15% había experimentado una contracción. Para 2013 los números vuelven a ser alentadores: 67% afirma que sus márgenes subirán, mientras que solo 18% los verán caer y 15% los mantendrán.

“En 2012, las ventas y la rentabilidad muestran resultados moderados”, dijo Pablo De Gregorio, de Ernt & Young, que presentó el estudio en el marco de la 33º Convención Anual del IAEF. “Eso generó a su vez una caída en la autofinanciación, y también cayeron levemente la financiación bancaria y en el mercado de capitales”.

Los vaivenes de la economía local tomaron por sorpresa a las compañías. Cuando el año pasado se les consultó por los resultados que estimaban para 2012, sólo un 16% pensó que su rentabilidad se achicaría, pero los resultados muestran que ese porcentaje finalmente se duplicó .

El deterioro en los resultados explica, a su vez, que el volumen de inversión haya disminuido con respecto al año pasado. En 2011, el 44% de los entrevistados dijo que las inversiones de sus empresas habían crecido más del 20%, mientras que este año solo el 32% alcanzó esa suba. Y, para 2013, será solo el 21%. Las firmas que elevarán sus desembolsos pasaron de 65% este año a 50%. El resto las mantendrá (31%) o bajará (19%).

Y aunque el Gobierno intentó seducir a las empresas obligando a los bancos a otorgar créditos baratos a tasa fija, casi la mitad de los entrevistados (el 49%) dijo queno consideró esa línea .

“Las inversiones son a corto plazo y no se espera que generen mayor demanda de empleo ”, explica De Gregorio. “Esto presenta un problema, porque el 74% de las empresas dice que está trabajando al 80% de su capacidad instalada”, añadió.

Se trata de una política económica que se respalda en el consumo, pero las inversiones no están vinculadas a la creación del empleo, por lo tanto si el empleo no crece, el consumo podría caer y esto es una variable que deberá seguir de cerca el Gobierno”, explicó Gustavo Cañonero, del Deutsche Bank.

Fuente: ieco.clarin.com