La experiencia me dice que los ejecutivos no redactan propiamente un plan para los primeros 100 días. En vez de eso, escriben listas. Tienen o bien una serie de temas o bien una lista de cosas que hacer en esos primeros 100 días y la confunden con un plan.

Además, sorprendentemente, tienden a limitar su cargo ya que lo que buscan es extenderlo para lograr su mayor gloria. Por ejemplo, suelen ver su papel desde una óptica individual y funcional en vez de recordar que ellos también deben formar parte de un equipo, en igualdad de condiciones, y ofrecer valor dentro de una esfera mayor, que consiste en ser líder de la empresa. Al enfrentarse al gran reto de un nuevo cargo y a un contexto desconocido, muchos ejecutivos simplifican demasiado su plan, centrándose en un solo objetivo; por ejemplo, el nuevo director de marketing se concentra en hacer bien el plan de marketing. Y después, pasan a otro objetivo; por ejemplo, crear un equipo. Esta forma de actuar, con tareas de a una, ralentiza demasiado su arranque. Si de verdad quiere acelerar su puesta en escena y conseguir triunfos cuanto antes, siga leyendo y le explicaré cómo hacer un óptimo plan para los primeros 100 días.

El plan de los primeros 100 días no se limita a una serie de temas y a una lista de cosas pendientes de hacer.

Fuente: managementherald.com.ar