En toda empresa que va bien y crece llega el momento de recurrir a inversionistas. La parte complicada es saber cuándo y cómo hacerlo. Además tener inversionistas tiene sus cosas buenas y sus cosas malas (como todo), pero si tu empresa está pasando por cualquiera de estos cinco momentos, plantéatelo seriamente: 

1. No tienes gastos de startup
Si no tienes fondo y estás luchando por sacar adelante tu negocio, éstos pueden ser una buena forma de hacerlo. Para recurrir a los inversionistas tienes que tener un plan claro y bien presentado. Si esto es así, y los consigues, podrás estar tranquilo desde un principio.

2. Tus ventas están creciendo mucho
Es el sueño de cualquier empresario. Pero debes estar preparado para esto, ya que puede haber un problema de producción si no tienes lo suficiente para cubrir la demanda. Si las ventas están disparadas tanto que no puedes estar al día, será un buen momento para tener un inversionista, que te facilitará el acceso a más empleados, más mercancía, etc.

3. Tu empresa te está superando
Si eres un empresario desbordado por tu empresa puedes valerte de contratar un gran CEO, COO o un CFO. Pero esto cuesta bastante dinero, por lo que también sería un buen momento para recurrir a la inversión externa de capital.

4. Necesitas un prototipo
Si tienes una gran idea sabrás que tras ella vienen muchísimos gastos como los de la patente, los prototipos, el desarrollo, la protección legal o las pruebas. No dejes que la falta de dinero te impida llevarlo adelante y busca esa financiación externa.

5. Necesitas un equipo grande
Si tu empresa necesita un gran equipamiento, maquinaria y demás, considera seriamente la posibilidad de recurrir a inversionistas que te ayuden a financiarlo.

 

Fuente: forbesmagazine.es