Tim Cook anunció hace unos días que Apple ha alcanzado los mil millones de iPhone vendidos en todo el mundo desde que el teléfono inteligente salió al mercado en 2007. Pero no todas las cifras han ido acompañadas de celebraciones. La compañía de la manzana mordida también publicó los resultados del último trimestre: la segunda caída trimestral consecutiva de ventas de estos dispositivos. ¿Es solo un bajón temporal o una mala señal para la empresa?

Para la compañía, el fortalecimiento del dólar y la desaceleración de China se han convertido en factores en contra de las ventas de teléfonos. En este último trimestre, Apple ha informado que las ventas del iPhone han disminuido por primera vez desde 2007, un 16,3%. Esto supone una caída de 61,17 millones de unidades vendidas en el segundo cuatrimestre de 2015 a a 51,19 millones en el segundo trimestre de 2016. Por primera vez desde 2003 las ventas trimestrales de Apple han disminuido.

La compañía capitaneada por Tim Cook vendió 40,4 millones de iPhone en el trimestre, frente a los 47,5 millones de unidades del año anterior. Las nuevas cifras de ventas incluyen su teléfono más reciente, el iPhone SE, un teléfono más barato con una pantalla de cuatro pulgadas. Teniendo en cuenta el iPhone ocupa casi dos tercios de los ingresos de la compañía, esto no es bueno.

Pero afortunadamente para Apple estos resultados han sido mejores que los que esperaban los analistas. Apple reportó unos ingresos de 42.360 millones de dólares y unas ganancias de 1,42 dólares por acción. Los analistas de Wall Street esperaban unos ingresos de 42.090 millones de dólares y unas ganancias de 1,38 dólares por acción. Aún así, las acciones de Apple cayeron de 112 a 93 dólares en las últimas dos semanas de abril, después de que la compañía anunciara su primera caída trimestral en 13 años. Desde entonces, sus acciones se han recuperado, incluso rozando de nuevo los 100 dólares, para negociarse a 97.80 dólares la mañana del martes en Nueva York.

Fuente: forbes.es