El desempeño del trabajo de un director de recursos humanos no es tarea fácil. Es el ejecutor de las órdenes que vienen ‘de arriba’ y muchas veces tiene que comunicar cosas que no son del agrado de los empleados. Sin embargo, es un departamento primordial en la empresa. Una buena gestión de este departamento es clave para la efectividad y productividad de la compañía. ¿Qué es lo que indica que algo no se está haciendo bien?

El departamento de RRHH forma lo que se denomina el “eje estratégico” de la empresa. Desde él se ejecuta la estrategia organizativa de la compañía y se trabaja para el desarrollo personal y profesional de los empleados. Por ello, tal y como destacan desde la startup Woffu, “es vital la buena gestión de este departamento para la efectividad y productividad de toda la empresa”. Pero, ¿cómo diagnosticar que algo va mal? He aquí cinco síntomas claros:

Fomento de una competitividad agresiva. No son pocas las empresas en las que se trabaja para fomentar, ya sea directa o indirectamente, la competitividad entre empleados. Sin embargo, hay que impulsar a los empleados para que valoren el trabajo de los demás y no motivar la perfección extrema. “El hecho de que alguien se obsesione con alcanzar metas imposibles y demasiado ambiciosas puede hacerle perder el control y poner en marcha una maquinaria agresiva perjudicial”, alertan los expertos de Woffu.

Excesiva rotación y fuga de talento. Esta situación durante la crisis era habitual. Los profesionales preferían rotar entre las vacantes de su empresa, antes que marcharse y nadar a la deriva. Pero, hoy, puede indicar que los procesos de selección no se están haciendo bien. Tal y como afirman desde Woffu esto puede hacer perder mucho tiempo y dinero a las empresas, que estan formando a empleados para que ejecuten correctamente sus tareas en los nuevos puestos.

Inflexibilidad laboral. En la era de la conciliación laboral, cada vez son más los profesionales que piensan y exigen mayores posibilidades para conciliar. “Las nuevas tecnologías ponen a disposición de los empresarios la posibilidad de ayudar a los empleados a gestionar bien el tiempo y a contar con los recursos necesarios para trabajar desde casa”, comentan desde Woffu. Al mismo tiempo, se recomienda crear modelos laborales más individualizados, que fomenten la corresponsabilidad por ambas partes y que sean útiles de verdad para los trabajadores. Solo de este modo estarán dispuestos a comprometerse.

Incertidumbre y falta de objetivos con respecto a las metas profesionales pueden terminar desmotivando a los empleados. Para revertirlo, “lo más importante -según Woffu- es que el profesional tenga claras sus perspectivas profesionales y que vea que su trabajo es útil, valorado y recompensado”

Descenso del rendimiento y la productividad. Un buen rendimiento es vital para cumplir con los objetivos de la empresa. Los factores que pueden afectar a un descenso de la productividad son múltiples: desmotivación, falta de planificación, descuidar la felicidad de los empleados, los asuntos personales de los empleados etc.  “Lo más eficaz es hablar con los empleados y examinar, analizar y corregir punto por punto estas debilidades determinarán el éxito y capacidad para remontar” afirman desde Woffu.

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