Los empleados que son elogiados por sus jefes por haber hecho un buen trabajo están un 63% más inspirados y motivados. Parece simple, ¿verdad? Solo hay que prestar atención al comportamiento de los empleados y cuando haya grandes logros de por medio reconocer su mérito. Si es tan fácil, ¿por qué no lo hacemos?

Hay que tener en cuenta qué tipo de jefe somos. Existen los idealistas o diplomáticos. Pero, aunque seas un pragmático o administrador, hay algunos puntos a seguir para reforzar la mejor versión de tus empleados sin necesidad de invertir dinero en ello.

Regla 1: Hacerlo significativo

No es necesario estar constantemente alabando cada acción que los empleados acometan. De hecho, repartir elogios sin sentido puede jugar en tu contra. Si todo el mundo tiene la misma recompensa, la gente ya no lo verá como algo que cuesta conseguir. Matará su deseo de trabajar más duro y disminuirá la confianza en ti como líder.

Regla 2: Ser específico

Muy a menudo, cuando se da un refuerzo positivo no somos lo suficientemente específicos. Se dice: «Oye, gran trabajo en ese informe», lo cual es agradable, pero el empleado no tiene ni idea de qué es exactamente aquello que debe repetir en su siguiente trabajo. «Buen trabajo» no se puede calificar como refuerzo positivo. Con el fin de ser eficaz, el refuerzo positivo debe dar una idea clara de la actuación específica que está siendo elogiado.

Regla 3: Atrápalos en el acto

El refuerzo positivo depende de una conexión mental que asocia la recompensa con el comportamiento deseado. Lo que significa que no se puede almacenar este material y compartirlo en las revisiones anuales o trimestrales con los empleados. Es difícil recordar lo que sucedió hace dos meses, por no hablar de lo que sucedió en los últimos 11 meses. Con el fin de tener un impacto real, el refuerzo positivo tiene que ser entregado en tiempo real. Hay que estar atentos en cada momento y poder captar al empleado trabajando en la manera que nos gusta o haciendo algo que podamos reconocer ahí mismo para que se pueda repetir.

Regla 4: No enturbiar el mensaje con la crítica

Hay un momento concreto para la crítica constructiva y no es cuando se está entregando un mensaje positivo. No se debe exprimir una crítica negativa de evolución o corrección entre las capas de refuerzo positivo. Para empezar la valoración crítica caerá en el olvido, y por otro, el refuerzo positivo no se dirá en el momento adecuado por lo que tampoco será eficaz.

Fuente: Forbes.es