La industria, transforma bienes, el turismo, no, esencialmente, provee servicios. Por Antonio Torrejón.
El sector turístico, ha tratado, con los tímidos complejos de sector joven, buscar un espacio más expectante a través de parecerse, a la instalada y más antigua actividad GENERADORA en parecidos número de empleos de la industrial, autodenominándose, -engañosamente- industria turística. 
De allí la distorsión que incurren algunos autores, de llamar industria turística, a dos actividades disímiles: la industria es un sector secundario, de la economía y el turismo es un claro ámbito terciario (proveedor de servicios).
Se parecen en resultar ambos sectores, generadores de muchos puestos de trabajo y de distribución de riqueza. Casi el 40 por ciento de los clientes de los servicios turísticos, visitantes a destinos turísticos, eligen los lugares y servicios, por recomendación de personas confiables; de allí -lo gravitante- de la calidad, que brinda satisfacción a los usuarios. Conseguir el nivel de calidad que exige el cliente para repetir una compra es más difícil en el sector turístico que en el industrial, lo que obliga también a diferenciar esencias y roles, por muchas razones, que es importante, instalarlas en la comprensión y diferenciación.
“La industria, transforma bienes, el turismo, no, esencialmente, provee servicios”.
Las diferencias entre la industria y el turismo:
1. El producto turístico no se puede tocar antes de comprarlo, el industrial sí.
2. El producto turístico no tiene características tangibles, el industrial sí.
3. El producto turístico está en la imaginación del cliente, el industrial no.
4. El producto turístico depende de las multi atenciones, el industrial no.
5. El producto turístico depende del personal en contacto, el industrial no.
6. El producto turístico depende del entorno, el industrial no.
7. El producto turístico depende del tiempo meteorológico, el industrial no.
8. El producto turístico no tiene post-venta, el industrial sí.
9. El producto turístico no se puede almacenar (no tiene stocks), el industrial sí.             10. El producto turístico depende de los otros clientes, industrial no
11. En el producto turístico no se puede precontrolar, en el industrial si.
12. El producto turístico es estacional, el industrial no.
13. El producto turístico depende de la seguridad ciudadana, el industrial no
14. El producto turístico depende de los atractivos naturales, el industrial no.
15. El producto turístico depende del medio ambiente, el industrial no.
16. El producto turístico depende de la variedad y calidad del ocio,  el industrial no.
17. El producto turístico depende de la amplitud de horarios, el  industrial no.
18. El producto turístico se fabrica y sirve conjuntamente, industrial no.
Estas y otras razones hacen de la calidad del servicio turístico, una asignatura difícil donde es un tema casi cultural, poder sacar buenas notas.
Una gran dificultad a su vez diferencia con los productos industriales es que un mal servicio provoca que un cliente hable mal del establecimiento turístico, que lo elimine en la elección futura de muchos clientes. Una pieza mala, de un automotor, se detecta y se tira, o se rectifica, y en el peor de los casos se le cambia al cliente por otra correcta.